Julio podría ser el mes más caluroso que se haya registrado en el planeta en más de 100 mil años

Ya junio había batido un récord histórico, pero este mes las nuevas olas de calor registradas en América del Norte, Europa, parte de África y Asia aceleran las marcas térmicas. Qué podría pasar por el fenómeno de El Niño
El intenso calor se apoderó en amplias zonas del hemisferio norte en este verano de temperaturas extremas
El intenso calor se apoderó en amplias zonas del hemisferio norte en este verano de temperaturas extremas

En junio se registró la temperatura media mundial más cálida de la historia, que continuó este mes, según la Organización Meteorológica Mundial. Todo indica que julio será el mes más caluroso que se haya registrado en la Tierra, y posiblemente en más de 100.000 años, según la agencia espacial NASA de los Estados Unidos.

Durante todos los días de este mes se han batido récords de temperatura media anual, y ya son 17 los días de julio más calurosos en más de 40 años de observaciones mundiales.

Mientras tanto se han estado registrando diferentes fenómenos meteorológicos extremos. Desde Arizona en los Estados Unidos hasta Roma, en Italia, pasando por China, se han registrado temperaturas récord, con olas de calor. Esas olas de calor abarcan ahora cuatro continentes: América del Norte, Europa, Asia y parte de África (Mali, Senegal, Mauritania, entre otros).

“Estamos asistiendo a cambios sin precedentes en todo el mundo. Las olas de calor que estamos viendo en Estados Unidos, en Europa, en China, y derribando récords a diestro y siniestro. No es una sorpresa”, afirmó Gavin Schmidt, quien dirige el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA.

Es probable que julio sea el más caluroso en general. “Sabemos por la ciencia que la actividad humana, principalmente las emisiones de gases de efecto invernadero, están causando inequívocamente el calentamiento que estamos viendo en nuestro planeta”, afirmó Kate Calvin, jefa científica de la NASA y asesora principal sobre el clima, en una rueda de prensa.

“Llevamos muchos meses registrando temperaturas récord en la superficie del mar, incluso fuera de los trópicos. Y prevemos que eso va a continuar, y la razón por la que pensamos que va a continuar es porque seguimos introduciendo gases de efecto invernadero en la atmósfera”, dijo Schmidt. En Canadá continúa una temporada de incendios forestales sin precedentes. Mientras se han producido inundaciones en Vermont, Estados Unidos, el norte de la India, Japón y Corea del Sur.

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“Estamos empezando a notar el cambio climático. Ver tantos tipos de tiempo y extremos climáticos en un periodo de seis meses es bastante notable”, opinó Nathan Lenssen, investigador postdoctoral de la Universidad de Colorado, en los Estados Unidos, especializado en datos históricos de temperatura.

Si bien aún se requiere que se hagan estudios de atribución en base a los registros oficiales que evalúen la asociación entre cambio climático y los fenómenos extremos que están sucediendo, el mes de julio marcaría un antes y un después.

De acuerdo con Zeke Hausfather, científico climático de Berkeley Earth y de la empresa tecnológica Stripe, si tienen en cuenta las extremas temperaturas globales de la primera quincena, es prácticamente seguro que se establecerá un récord tanto como el julio más cálido como el mes más cálido en términos absolutos desde que comenzaron los registros de temperatura global a mediados de 1800.

Julio podría ser entonces el mes más caluroso del planeta porque el hemisferio norte contiene más tierra que el hemisferio sur, y porque la tierra se calienta más rápido que los océanos. Esto significa que las temperaturas del hemisferio norte influyen mucho en las medias planetarias.

También se sabe que el primer semestre de 2023 ha sido el tercero más caluroso de enero a junio registrado, por detrás de 2016 y 2020, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA es su sigla en inglés), la agencia científica del Departamento de Comercio de los Estados Unidos.

La NOAA informó que hay un 20% de probabilidades de que 2023 sea el año más caluroso registrado, siendo más probable que lo sea el año que viene, pero la posibilidad de que se produzca un récord es cada vez mayor.

 A todo se suma que ya están dadas las condiciones para que se active el fenómeno de El Niño: el calor almacenado en el Océano Pacífico se acumula en su superficie, provoca cambios en los patrones climáticos de todo el mundo y liberando más calor y humedad a la atmósfera.

Los climatólogos afirman que el calor oceánico está contribuyendo probablemente a lo que han sido olas de calor históricas en tierra, incluso en muchos lugares acostumbrados desde hace tiempo a veranos extremos.

Es probable que la tendencia al calentamiento alimente las condiciones meteorológicas extremas a lo largo del próximo año, a medida que El Niño siga fortaleciéndose, estimó Schmidt.

El Niño significará probablemente que 2024 será aún más cálido que este año, que podría a su vez establecer un récord de temperaturas medias mundiales más altas.

Uno de los problemas que aún persiste es que no toda la población mundial tiene acceso a la información que dan los sistemas de alerta temprana que avisan sobre la probabilidad de que ocurran fenómenos extremos.

Esos sistemas de alerta temprana y preparación han salvado ya decenas de miles de vidas y cientos de miles de millones de dólares. Pueden ayudar a minimizar los daños a las personas, los bienes y los medios de subsistencia desencadenando una acción temprana bien preparada y probada.

Sin embargo, en 2022 sólo la mitad de los países del mundo estaban protegidos por sistemas de alerta temprana frente a peligros múltiples. Las cifras son aún más bajas en el caso de los países en desarrollo: menos de la mitad de los países menos desarrollados y solo un tercio de los pequeños Estados insulares en desarrollo cuentan con un sistema de alerta temprana multirriesgo.

Por este motivo, el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, lanzó la iniciativa Alerta Temprana para Todos, que impulsa que todos los habitantes de la Tierra estén protegidos por sistemas de alerta temprana antes de 2027.

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