Con el foco en la campaña presidencial, Larreta abrió las sesiones en la Legislatura porteña

En su último discurso ante la Legislatura, el jefe de Gobierno porteño cuestionó al Frente de Todos por el avance del narcotráfico, el reparto de planes sociales sin control, la inflación y la presión impositiva.
  •  Horacio Rodríguez Larreta dio su último discurso como Jefe de Gobierno en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura porteña. Horacio Rodríguez Larreta dio su último discurso como Jefe de Gobierno en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura porteña.
  • El jefe de Gobierno porteño pidió poner fin a la división política en el país. El jefe de Gobierno porteño pidió poner fin a la división política en el país.
  •  Horacio Rodríguez Larreta terminará su segundo mandato en diciembre. Horacio Rodríguez Larreta terminará su segundo mandato en diciembre.

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, inauguró las sesiones en la Legislatura local con un discurso en clave electoral, tras el anuncio de su precandidatura a presidente. Larreta hizo un repaso de su gestión con la idea de “llevar a todo el país” las políticas que implementó en la Ciudad. También cuestionó al gobierno del Frente de Todos por el avance del narcotráfico, el reparto de planes sociales, la inflación y la presión impositiva. Llamó a reducir y modernizar el Estado y, en sintonía con su postura “dialoguista” frente a los halcones en la interna del Pro, cerró con un mensaje antigrieta.

La ceremonia de apertura comenzó poco antes de las 9 en el recinto de sesiones. “Este 2023 es mi último año de gestión en la Ciudad y, la verdad, es un momento muy emotivo para mí”, arrancó su discurso Larreta, que concluirá en diciembre su segundo mandato con la imposibilidad de renovar.

El alcalde porteño hizo un recorrido por los 16 años que estuvo en el Ejecutivo local (los primeros ocho como jefe de Gabinete de Mauricio Macri, al que agradeció, y los restantes como jefe de Gobierno) y las políticas implementadas con el foco puesto en educación, seguridad, salud y transformación urbana, entre otros temas.

“Hoy, en la Argentina, la situación es alarmante. Cada año que pasa vemos que la educación no mejora. Por eso tenemos que ir más a fondo”, dijo antes de llamar a “encarar la revolución educativa más ambiciosa de la historia”.

Sobre el trabajo, Larreta recordó que es “progreso y dignidad” y aseguró que “es urgente generar trabajo en la Argentina para que nunca más ningún argentino sienta que no tiene lugar en su tierra”.

 

El rol del Estado

Fiel a sus posturas liberales, Larreta llamó a “reducir el peso muerto del Estado sobre el sector privado, porque son las empresas las que generan trabajo, no el sector público”.

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“Para eso hay que terminar con el déficit fiscal, bajar impuestos y dar batalla a fondo contra la inflación, que no solo angustia a millones de argentinos, sino que también es una muralla contra la producción y el trabajo”, continuó.

En su opinión, el Estado debe ser “un promotor”, “el que identifique a los sectores estratégicos con mayor potencial de crecimiento para mejorar sus condiciones y acompañarlo en su desarrollo”.

“Nuestro país puede generar millones de puestos de trabajo si cuenta con un Estado que impulse la iniciativa privada, y le devuelva a la Argentina su perfil exportador. Es difícil, pero se puede, y la Ciudad es el mejor ejemplo de eso”, afirmó.

 

El avance del narco y el reclamo por las taser

“Los países crecen desde la libertad, no desde el miedo. Por eso, la seguridad es otra prioridad central de nuestro gobierno”, afirmó Larreta que recordó los buenos resultados de su gobierno en materia de seguridad.

“Todos los delitos bajaron en Buenos Aires. Hoy no es imposible que te pase algo en la Ciudad, pero sí es mucho menos probable. Tenemos la tasa de delitos más baja desde que hay registro y hoy somos la capital más segura de América Latina”, afirmó.

Larreta alertó asimismo sobre la “crisis de seguridad sin precedentes” y denunció el avance del narcotráfico “en el conurbano, en Rosario y en Córdoba”, habló del conflicto mapuche “con violentos usurpando tierras y amenazando la soberanía en la Patagonia” y de las “mafias apretando y bloqueando empresas y con los delincuentes adueñándose de los barrios”.

También reiteró su reclamo al Ejecutivo nacional por las pistolas taser. “El gobierno nacional tiene que liberar la importación y permitirnos capacitar a nuestros agentes para que tengan más herramientas en situaciones de mucha concentración de gente. En esto no puede haber ideología ni mezquindad política, a la gente hay que cuidarla siempre”.

 

Criticas a los planes sociales “que no funcionan”

Horacio Rodríguez Larreta no ahorró en críticas a la gestión de los planes sociales por las organizaciones sociales “que nadie votó y que se aprovechan de la gente para hacer política”.

“Hoy los planes sociales no funcionan, no ayudan a terminar con la pobreza. Tenemos que terminar con el modelo de asistencialismo crónico que genera dependencia, y pasar a una asistencia sin intermediarios, que sea por un tiempo determinado y que exija una contraprestación a cambio, tal como sucede con los programas sociales de la Ciudad”, sostuvo.

Larreta también busco dar tranquilidad a sus electores sobre lo que puede pasar en la Ciudad: “hay un rumbo que se va a mantener venga quien venga a gobernar”. “Nosotros dejamos transformaciones en marcha y un plan hacia el 2030 para allanarle el camino a quien la gente elija. Porque todas las transformaciones que valen la pena, llevan tiempo”, manifestó.

El jefe de Gobierno porteño concluyó su discurso con críticas a la política internacional del Frente de Todos y con un fuerte mensaje antigrieta.

Según Larreta, la política exterior de la Argentina “hoy es errática y disfuncional a los intereses del país”.

“La Argentina necesita un shock de confianza internacional que recupere nuestra credibilidad rápidamente. Tenemos que volver a sentar una posición clara respecto a la defensa de la democracia y los derechos humanos en América Latina, rechazando contundentemente a las dictaduras en la región”, dijo en alusión a la postura ambigua del oficialismo con países como Venezuela o Nicaragua.

 

El cierre “antigrieta”

En sintonía con su postura “dialoguista”, Larreta sostuvo que “la Argentina lleva años sin crecer ni avanzar” debido a la profunda división política en el país.

”Hoy casi el 40% de los argentinos son pobres, casi 4 millones de personas trabajan en la informalidad y miles de chicos no terminan en tiempo y forma la escuela. Estos son los resultados de décadas de división”.

“Cada gobierno que asume deshace todo lo que hizo el anterior y nunca se resuelven los problemas de fondo, que nos terminan llevando a una crisis peor que la anterior”, afirmó al referirse a las “décadas de peleas generadas por políticos que hicieron campaña a costa de enfrentar a argentinos contra argentinos”.

“La solución no puede ser más de lo mismo. En este momento, nuestro país necesita que lo pongamos primero. No hay teoría política ni ideología partidaria que sea más importante que ser argentino. El cambio no es gritar. No es buscar problemas ni culpables. El cambio es buscar soluciones y trabajar todos juntos, sin parar, para llevarlas adelante”, continuó.

Larreta dijo estar consciente de que su mensaje de unión nacional “puede sonar a una utopía”: “Este es el deseo que tengo y que quiero proponerles a todos los argentinos: salir de la división y pelear juntos por el futuro que nos merecemos”. “Es hora de animarnos a cambiar el país para siempre, concluyó “con un profundo orgullo por el camino recorrido y con gran entusiasmo por lo que viene”.

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